Chilpancingo impulsa el primer Código de Ética, la guía moral para combatir la corrupción y el acoso en el Ayuntamiento: Norma Otilia Hernández 

* Ocho personas fueron removidas de sus cargos por no respetar el Código de Ética, además otros 20 están siendo investigados.

Chilpancingo, Gro., septiembre 01 del 2022 (NOTYMAS) .-Desde el trabajador con el más bajo rango salarial hasta la presidenta municipal de Chilpancingo rigen su comportamiento dentro de la función pública bajo los lineamientos establecidos en el Código de Ética que aprobó la actual administración, documento que sirve como “guía moral” para toda persona que labore dentro del ayuntamiento capitalino.

«El Código contiene todos los principios constitucionales que cualquier servidor debe acatar mientras ejerza su cargo, como dar un trato digno a la población que acude al ayuntamiento para realizar gestiones y trámites, y el uso transparente y honesto de los recursos públicos», así lo afirmó la presidenta municipal, Norma Otilia Hernández Martínez.

En entrevistas separadas, el titular de la Contraloría Interna del gobierno de Chilpancingo -área encargada de la elaboración del Código de Ética-, Erick Javier García Ocampo, dijo que este documento cubre todo los flancos, pues además de considerar el combate integral a la corrupción, también atiende el problema de acoso y hostigamiento sexual.

¿Quiénes están sujetos a este Código?

“Todos los funcionarios públicos estamos obligados, desde la presidenta hasta las personas que a las 5 de la mañana están barriendo las calles de la ciudad, quienes tienen todo mi respeto y admiración, los trabajadores operativos y administrativos están sujetos  al régimen ético de éste Código, todos, no hay excepciones”, afirmó.

El funcionario explica que los servidores públicos que trasgredan los principios establecidos en el Código (lealtad, imparcialidad, honradez y eficiencia), serán sujetos a faltas administrativa y sanciones que podrían ir desde una amonestación pública o privada hasta la destitución.

Hasta ahora 8 personas que trabajaron en este gobierno fueron removidas de sus cargos por no respetar el Código de Ética, además otros 20 están siendo investigados por el mismo motivo.

García Ocampo señala que el órgano responsable de vigilar que el Código de Ética sea acatado por todos los funcionarios es el Comité de Ética y Prevención de Conflicto de Intereses, que se instaló en diciembre de 2021 y es presidido por la alcaldesa, Norma Otilia Hernández Martínez.

Pero no todo ha sido perfecto en este proceso. El contralor reconoce que ha habido resistencias para la aplicación del Código, principalmente por parte de los sindicatos, aunque han sabido conciliar el tema.

“Cuando desempeñas un cargo debes adaptarte a una moral pública. A todos los trabajadores se les hizo firmar una carta compromiso de que respetarían lo que establece este Código, y muchos (los sindicatos) lo vieron como una forma de acoso o presión laboral, pero cuando toman protesta a un cargo, sobre todo los funcionarios, se comprometen a cumplir la constitución y las leyes que de ella emanen”.

Existe un sólo antecedente de éste Código de Ética: fue elaborado en la administración del perredista Antonio Gaspar Beltrán, sin embargo, de acuerdo con el contralor, ese documento fue producto de una observación que realizó la Auditoría Superior del Estado (ASE) y no de una verdadera intención de ese gobierno de contar con un manual de conducta moral.

Para la elaboración del nuevo Código de Ética, el gobierno de Chilpancingo realizó un estudio y comparó los diferentes Códigos que ya han sido aprobados en otros estados del país, para tenerlos como referencia y perfeccionar el documento propio.

El combate a la corrupción no es la única razón de ser de este Código. La prevención y atención de casos de acoso sexual también es una prioridad, pues para éste gobierno es un compromiso hacerle frente a la violencia que padecen las mujeres.

“El código de ética no es un libro mágico que va a resolver toda la corrupción y todos los problemas que tenemos, no, pero es un referente y sienta un precedente para que la actuación del servidores público sea bajo estos principios y estas reglas”, concluye el funcionario. (NOTYMAS)